lunes, 29 de diciembre de 2008

La Fortaleza Ilimitada II

-¿Qué? Lo siento, pero estoy buscando a Evelyn.
-¿Evelyn? Vaya... ¿Cómo es que la conoces?
-Bueno, verás... Mi hermana le mencionó un día... Y me dijo que la buscara...
-No importa. Te llevaré hasta ella si me dices tu nombre, ¿sí?
-¿Mi...? ¡Oye, dime el tuyo primero!
-Tienes razón, no me he presentado. Que falta de educación. Me llamo Brian y soy el Emperador Relámopago de la Fortaleza Ilimitada.
-Yo me llamo Elbereth. Encantada de conocerte.
-Lo mismo digo. Y ahora, te llevaré hasta Evelyn. Mientras me puedes contar tu historia.
-Vale... Por cierto, ¿qué es Emperador Relámpago?

Mientas caminábamos hacia el centro de la ciudad me contó su historia. Brian llegó a la Fortaleza Ilimitada cuando era muy pequeño y apenas lo recordaba. Un jóven, al que no conocía de nada, le cuidó como si fuera su hermano pequeño. Ese joven se llamaba Axel. Brian siempre se crió como si fuera un niño normal. Pero un día, mientras jugaba con una amiga, unos muchachos entraron en el patio en el que estaban, cogieron un arco y unas flechas de una tienda de antigüedades que había cerca y dispararon a la niña. Brian se enfadó mucho con los chicos, mientras que en el cielo se formaban unas nubes negras cargadas de electricidad. Cuando no pudo aguantarlo más, se acercó a los chicos, pero un rayo cayó justo en medio, haciendo que el grupo huyera corriendo.

-Pues eso, que puedo generar electricidad de mi propio cuerpo o cogerla de otros.
-Vaya... Qué raro, ¿no?
-Sí... Pero ya estoy acostumbrado.
-¿Y no te molesta? ¿No es peligroso?
-Sólo es peligroso cuando me enfado mucho. Pero no me molesta. Puedo controlar la electricidad que manipulo. Y tú, ¿no eres especial?
-Si con especial te refieres a meterme en problemas con facilidad...
-Pero entonces, ¿por qué estas aquí?
-Porque mi hermana murió hace muy poco y me habló de Evelyn y de esta ciudad. También me dijo que era la última que quedaba, pero no se de qué.
-¿La última? Un momento... ¿Cómo se llamaba tu hermana?
-Aerith.
-¿Aerith qué?
-Halliwell. Aerith Halliwell.
-¡Haberlo dicho antes! No podemos perder más tiempo... ¡Vamos, corre!
-¿Pero qué? ¿Por qué nadie me cuenta que es lo que pasa?

Me agarró de la mano y echó a correr.

2 comentarios:

Niobide dijo...

Es la leche esta historia!! Me encanta. Tienes k seguir eh?? ¬¬
espero con entusiasmo la tercera parte^^
Besos
NiiO
pasate cuando keras x mi blog k a lo mejor hay la continuacion de lazo rojo

Niobide dijo...

Por un momento pensé que habias colgado algo nuevo xD a ver cuando cuelgas la historia del aburrimiento k hicimos con el Antonioooo!!
bsss
Niio