miércoles, 3 de diciembre de 2008

3/12/08
Esperaba impaciente que llegaran los profesores, pero él no estaba cuando llegué. "No te preocupes, llegará más tarde" me dije. Pero no llegaba.Cada cinco minutos miraba hacia la puerta, esperando verlo aparecer como si fuera mi angel salvador. Por fin llamaron a la puerta, era él. Llegó un poco tarde,pero vino. Estaba chorreando de la lluvia, de haber corrido a nuestra cita, aunque en realidad no tenía nada que ver con una cita. Nada mas llegar, recorrio la clase con una mirada rapida pero se paró cuando me vió y me dedicó una sonrisa que me dejó maravillada. Era mi segunda clase, y aunque él llevaba ya quince años en esto, me prometió que no se apartaría de mi, que me ayudaría en todo lo que pudiera y me enseñaría lo nuevo que diera. Se percató de mi peinado (me pelé a propósito para que se diera cuenta) y me lo comentó. También se dió cuenta de que llevaba puesto el uniforme, cosa que la clase anterior no me puse. Me dijo que me sentaba muy bien y que estaba muy guapa. Y que el uniforme era muy bueno. Aunque yo no quería que me dijese lo bueno que era el uniforme, me hizo ilusión de todos modos. Los profesores explicaban el primer movimiento, pero yo no lo entendía. "No pasa nada" me dijo, "después vienes al final de la clase conmigo y te lo enseño poco a poco". "Muchas gracias". Y volvió a sonreirme. No me derretí ante él porque me daba verguenza, pero casi. Cuando el profesor terminó, él le dijo que estabríamos ensayando al final. Nos fuimos los dos, en silencio y me puse en la posición de empiece. Se puso a mi lado y estuvo explicándome hasta que llegamos al punto en el que me perdía constantemente. Entonces, sin previo aviso, se puso detrás mía, me cogió de la cintura y me estuvo guiando hasta que terminé el ejercicio. Depués me dijo que lo hiciera sola. Quería equivocarme a propósito, para que se pusiera detrás otra vez y me agarrara de la cintura, pero sería un insulto a sus clases particulares, así que lo hice lo mejor que pude. Para mi asombro me salió. Después, el profesor nos dijo que a la semana siguiente nos examinaría y que él (el mismo que me ayudaba) también estaría examinando. "No puedo" al parecer lo dije a media voz porque se enteró. "¿Por qué? Acabo de enseñartelo." "Me da mucha vergüenza" le dije. Al parecer creyó mi mentira, porque me dijo que podíamos quedar una tarde para practicar juntos. "Me sabe mal. Has estado aquí ayudándome cuando deberías estar enseñando a los demás." "No me importa. Me gusta estar contigo." Me sonrojé y creó que se dió cuenta porque se sonrió y me guiñó el ojo y se fue a despedir a los demás. La clase había terminado y ni siquiera me había dado cuenta. Me acerqué a la puerta, pero me cogió por el codo y me retuvo hasta que se fue todo el mundo. "Mira, de verás que no me importa quedar para practicar contigo, pero lo que no quiero es verte triste, ¿vale?" "Va-vale. Muchas gracias por todo." "No es nada. Entonces te veo el lunes, que no tengo facultad. Hasta el lunes." "Hasta el lunes..." Cogí mi abrigo y salí con él. Sí, salí con mi profesor.

1 comentario:

Niobide dijo...

Jajaja!! es lo k me dijistes en clase! weno, un poco versionado, pero + o - es eso!! k bonito te k kdo! sigue así xk...
De ilusiones se vive

TKM WAPA!!